Recientemente, he estado ayudando a un colega profesional con un caso especialmente difícil de onicólisis (separación de uñas) de larga duración. Esta clienta también tiene antecedentes de trastornos sistémicos, alergias al látex y otras alergias dermatológicas, y a pesar de haber probado diversos tratamientos, aplicaciones y productos, no podemos determinar la causa raíz. A través de una investigación persistente, un problema se ha destacado, un trastorno grave de la tiroides. Este descubrimiento me empujó a adentrarme en la madriguera del conejo de las revistas y publicaciones médicas para comprender la conexión entre la salud de la tiroides y sus efectos sobre las uñas y la piel. Es un hábito que me caracteriza, investigar sin descanso para descubrir respuestas, y esta vez no fue diferente.
Lo que encontré fue fascinante y de gran relevancia para los profesionales de las uñas. La glándula tiroides, a menudo ignorada en nuestro sector, puede afectar profundamente a las uñas y la piel, presentando signos que de otro modo podrían descartarse o diagnosticarse erróneamente. Destaquemos lo que he descubierto.


El papel de la glándula tiroides
La glándula tiroides es un órgano con forma de mariposa situado en el cuello. A pesar de su tamaño, es un centro neurálgico de actividad, que produce hormonas que regulan casi todos los aspectos del metabolismo. Estas hormonas influyen en todos los aspectos, desde el crecimiento y la reparación celular hasta la producción de energía, el ritmo cardíaco, la digestión y la función cerebral, entre otros. En resumen, la tiroides es un ‘regulador maestro’ que garantiza el equilibrio del organismo.
Cuando la tiroides funciona mal, estos desequilibrios hormonales pueden causar problemas generalizados, incluidos cambios visibles en las uñas y la piel. Estos cambios a menudo sirven como señales de alerta temprana de problemas sistémicos más profundos.
Hipertiroidismo vs Hipotiroidismo: Las principales diferencias
Hipertiroidismo (tiroides hiperactiva)
- La tiroides produce demasiado acelerando el metabolismo.
- Síntomas: Pérdida rápida de peso, ansiedad, inquietud, intolerancia al calor, debilidad muscular y adelgazamiento de la piel o el cabello.
- Impacto en las uñas: Es frecuente la onicolisis (uñas de Plummer), que consiste en la separación de la uña del lecho ungueal, a menudo en los dedos corazón o anular. Las uñas también pueden parecer finas y frágiles. (Las uñas de Plummer sólo se refieren a la separación de las uñas cuando está causada por trastornos tiroideos).
- Impacto en la piel: Piel sudorosa, caliente y fina, propensa al desgarro.
Hipotiroidismo (tiroides hipoactiva)
- La tiroides produce demasiado poco hormonal, ralentizando el metabolismo.
- Síntomas: Fatiga, aumento de peso, intolerancia al frío, depresión, piel seca e hinchazón.
- Impacto en las uñas: Uñas quebradizas y de crecimiento lento; crestas verticales; placas ungueales engrosadas; y uñas en forma de cuchara (coiloniquia) en los casos graves.
- Impacto en la piel: Piel seca, escamosa y áspera; un tinte amarillento y retraso en la cicatrización de las heridas.
Trastornos tiroideos y salud de las uñas
Los efectos de la disfunción tiroidea en las uñas a menudo se pasan por alto o se atribuyen erróneamente. He aquí algunos cambios comunes en las uñas a tener en cuenta:
- Onicólisis (separación de las uñas):
A menudo relacionada con el hipertiroidismo, esta afección consiste en el desprendimiento de la lámina ungueal del lecho ungueal. Aunque la onicólisis también puede deberse a traumatismos, alergias o infecciones, la disfunción tiroidea es un factor crítico que a menudo se pasa por alto. - Crecimiento lento de las uñas y fragilidad:
El hipotiroidismo ralentiza los procesos metabólicos, lo que provoca un crecimiento lento de las uñas y uñas quebradizas y descamadas. - Uñas engrosadas:
En algunos casos de hipotiroidismo, la acumulación de queratina puede provocar el engrosamiento de las uñas, creando una textura áspera o irregular. - Crestas verticales:
Las crestas prominentes en la lámina ungueal pueden deberse a una producción debilitada de queratina asociada al hipotiroidismo. - Sequedad y agrietamiento:
Los trastornos tiroideos suelen causar una falta de estado de la piel y las uñas, lo que provoca grietas, fisuras y una mayor susceptibilidad a las infecciones secundarias.
Panorama general: Sequedad, engrosamiento, crestas y onicólisis
Una de las correlaciones más comunes que he observado a lo largo de los años es la combinación de sequedad, engrosamiento y crestas de las uñas que culmina en onicólisis. Con demasiada frecuencia, la onicólisis se atribuye inmediatamente a una reacción alérgica, lo que conduce a un asesoramiento incorrecto y a la pérdida de remisiones. Aunque las alergias pueden causar la separación de las uñas, es sólo una de las muchas causas potenciales. Al centrarnos excesivamente en la alergia como única explicación, corremos el riesgo de pasar por alto graves afecciones subyacentes, como la disfunción tiroidea.
Por ejemplo, un cliente que presenta uñas estriadas y quebradizas y onicolisis puede estar tratando con hipotiroidismo más que con un irritante. Estos signos exigen una evaluación más holística y, en caso necesario, la derivación a un profesional sanitario.
¿Qué pueden hacer los profesionales de las uñas?
Como profesionales de las uñas, nuestra función no es diagnosticar enfermedades, pero a menudo somos los primeros en notar cambios en las uñas y la piel de nuestros clientes. He aquí cómo podemos ayudarles:
- Reconocer las señales:
Infórmese sobre los efectos visibles de la disfunción tiroidea en las uñas y la piel. Presta atención a patrones como crecimiento lento, uñas engrosadas u onicolisis persistente.
- Evite sacar conclusiones precipitadas:
No atribuya inmediatamente la separación de las uñas a alergias o factores externos. Considera la situación en su conjunto, incluidos los problemas de salud sistémicos.
- Adapte sus tratamientos:
Aplique tratamientos suaves y acondicionadores para combatir la sequedad y la fragilidad. Evite los limados o pulidos agresivos, o incluso innecesarios, que podrían agravar rápidamente el problema.
- Fomentar la consulta profesional:
Si sospecha un problema tiroideo subyacente o cualquier posible trastorno sistémico, sugiera a su cliente que consulte a su médico de cabecera.
Mirar siempre bajo la superficie
Los trastornos tiroideos son más frecuentes de lo que muchos pensamos, sobre todo entre las mujeres mayores de 40 años o las que experimentan cambios hormonales. Sin embargo, los signos visibles en las uñas y la piel a menudo pasan desapercibidos o se atribuyen erróneamente. Como profesionales, tenemos una oportunidad única para reconocer estos signos a tiempo y orientar a nuestros clientes hacia el asesoramiento adecuado.
El caso que mencioné al principio de este blog es un ejemplo perfecto. Al profundizar en las posibles causas de la onicólisis de la clienta, descubrimos una posible respuesta a nuestro viaje que nos permitió atenderla mejor en cada servicio, por no hablar de destacar la experiencia y profesionalidad de Nail Professionals frente a su competencia, pero también ante clientes actuales y futuros. Esta experiencia reforzó la importancia de mantener la curiosidad, la información y una mentalidad abierta a la hora de tratar las anomalías de las uñas y la piel.
Así que la próxima vez que vea a un cliente con onicólisis persistente, uñas quebradizas o piel seca y escamosa, recuerde que podría ser más de lo que parece. Y en esos momentos, tu experiencia y orientación pueden marcar la diferencia.
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