Has completado tu formación y trabajas como técnico de uñas profesional. ¿Quizás hiciste tu formación para principiantes hace años y has estado trabajando durante bastante tiempo? Pero llega el momento en que quieres cambiar de marca o añadir una nueva marca. ¿O quizás tu marca favorita ha lanzado un nuevo producto que cumple una función diferente? ¿Simplemente lo compras y empiezas a usarlo?
Bueno, la respuesta más importante aquí es NO, no lo estás. Permíteme explicarte por qué y las dos cosas que necesitas hacer para asegurarte de que estás brindando a tus clientes el mejor servicio posible (¡y evitarles cualquier problema!).
Todos sabemos que hay muchísimas marcas que compran productos ‘listos para usar’. Estos son productos que ya están formulados y disponibles para la marca en su propio empaque, pero que, en esencia, son el mismo producto en una botella, tarrina o tubo diferente, y quizás con una gama de colores distinta (también conocido como marca blanca). Incluso este tipo de marca puede tener formulaciones diferentes a otras, ya que existen muchas disponibles. Algunas más caras que otras. No me voy a enfocar en estas, PERO si tienen un buen programa educativo con educadores experimentados, lo siguiente se aplicará.
Hay muchas marcas de calidad en el mercado que investigan por su cuenta, quizá tengan sus propias fórmulas y, tal vez, incluso su propio laboratorio y químicos. En general, son las que lanzan nuevos productos y no solo una nueva gama de colores.
Érase una vez en la industria, cuando las marcas solo vendían a profesionales calificados y probados, no se podía comprar una nueva gama a menos que se hubiera realizado un curso de ‘conversión’. Este es/era un curso corto y económico que explicaba la ciencia detrás de la gama, sus características, cómo usarla de manera efectiva y mucho más. La industria ha evolucionado hasta un punto en el que esto ya no es la norma. ¡Es una evolución que no ha ayudado en absoluto a la industria!
Sin importar qué tan buena (o qué tan mala, para el caso) haya sido tu capacitación inicial, esta carrera pertenece a la categoría de ‘aprendizaje de por vida’. Nadie puede saberlo todo. Nadie tiene tanta experiencia como para que no haya algo más que aprender. Cuantos más buenos educadores aprendas, MEJOR serás.
Cada marca de buena calidad tendrá sus propias características. Por ejemplo: ¿se aplica el color ‘flotando’ o se usan múltiples trazos; qué tipo de ‘manipulación’ se necesita para el gel UV; la proporción de secado medio para L&P es la base, pero ¿necesitan estos colores estar un poco más húmedos; cómo se puede resolver una uña ‘problemática’. Y así sucesivamente. Si no comprendes estas características, entonces no obtendrás lo mejor de la marca y lo mejor para tus clientes.
La solución es doble:
- Invierte en un curso de conversión (las mejores marcas los tendrán disponibles ya que QUIEREN el mejor rendimiento de sus productos) No debería ser muy caro y será una inversión invaluable para ti.
- ¡No compres una marca nueva/un producto nuevo y lo uses de inmediato en los clientes! Pruébalo en ti, en tus amigos, en clientes habituales que estén contentos de ser ‘conejillos de indias’ quizás con un descuento. Cada cliente es un individuo y reaccionará de manera diferente a los productos.
¡Comete tus errores antes de que esté en tu menú!
No importa cuánta experiencia tengas, ¡comprender las características de una marca te salvará a largo plazo! ¿Quién necesita quejas de los clientes? Sí, tal vez sea 1 de cada 10, ¡pero ese 1 es uno de más!
Si te has formado en la marca y tienen una buena educación y atención al cliente, serán el primer puerto de escala para ayudarte a resolver el problema. CADA cliente es diferente.
¡Última palabra: se usaron sistemas COMBINADOS! ¡No compres una marca nueva de gel UV y uses tu lámpara UV de otra marca! No compres un monómero nuevo de L&P y uses polvos de polímero de otra marca.









