Es seguro, pero sólo con precauciones adicionales. Los diabéticos pueden tener problemas de circulación y coagulación de la sangre. Esto puede suponer cierta pérdida de sensibilidad y una curación más lenta y propensa a las infecciones.
Asegúrate de que la temperatura del agua esté tibia y no caliente. No uses ningún tipo de cuchilla durante la pedicura y sé muy gentil con el masaje.


