Onicofagia
Onicofagia (se pronuncia o‑ni‑co‑FA‑gi‑a) es el término médico para morderse las uñas crónicamente, un comportamiento repetitivo centrado en el cuerpo (BRCB) que implica morderse las uñas de las manos, los pies y, a veces, la piel circundante. Si bien morderse las uñas ocasionalmente es común y, a menudo, inofensivo, la onicofagia se refiere a un hábito persistente que puede provocar daños físicos y angustia emocional.

Cómo se clasifica la onicofagia
- Categoría Médica: Trastorno de control de impulsos / BFRB
- Condiciones Relacionadas: Onicofagia (mordisqueo compulsivo de las uñas), dermatofagia (mordedura de la piel), tricofagia (arrancarse el pelo)
- Contexto de diagnóstico: Reconocido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM‑5) bajo Otros Trastornos Obsesivo-Compulsivos y Relacionados Especificados
Causas y desencadenantes de la onicofagia (morderse las uñas crónicamente)
La onicofagia puede desarrollarse a cualquier edad, pero a menudo comienza en la infancia.
Los factores comunes que contribuyen incluyen:
- Desencadenantes psicológicos Estrés, ansiedad, aburrimiento o perfeccionismo
- Comportamiento aprendido: Observando morderse las uñas en padres, hermanos o compañeros
- Vínculos del neurodesarrollo: Mayor prevalencia en individuos con TDAH, TOC o trastornos de ansiedad
- Refuerzo sensorial La sensación física de morder puede proporcionar consuelo o alivio temporal
Riesgos para la salud y complicaciones de la onicofagia
La onicofagia persistente puede resultar en:
- Deformación de la placa ungueal y crecimiento lento
- Daño en las cutículas y la piel periungueal
- Dolorosas cutículas y inflamación
- Mayor riesgo de bacterias, virus o infecciones fúngicas
- Daños dentales que incluyen dientes astillados y desgaste del esmalte.
- Transferencia de patógenos de los dedos a la boca, lo que puede causar enfermedades.
Gestión y tratamiento
Romper el ciclo de la onicofagia a menudo requiere una combinación de estrategias:
- Intervenciones conductuales Entrenamiento de Reversión de Hábitos (ERH) y control de estímulos
- Manejo del estrés: Mindfulness, ejercicios de relajación o terapia para abordar la ansiedad subyacente.
- Disuasores físicos Recubrimientos para uñas de sabor amargo, guantes o cubiertas adhesivas para uñas
- Cuidado profesional de uñas: Manicuras regulares para proteger las uñas y fomentar su mantenimiento
- Apoyo médico o psicológico: Para casos severos o compulsivos, remítase a un médico de cabecera, dermatólogo o profesional de la salud mental
Pronóstico
Con una gestión constante, la mayoría de las personas pueden reducir o eliminar significativamente el hábito. Sin embargo, las recaídas son comunes, especialmente durante períodos de estrés. Se recomiendan estrategias continuas de automonitoreo y mantenimiento.
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