Pregunta:
“¿No es más saludable retirar cada vez para asegurarse de ver el estado de las uñas de tu clienta, en lugar de hacer un relleno? Y si retiro, ¿es mejor remojar o limar las uñas? ¿El acetona realmente daña o reseca las uñas?”
¡Esa es una gran pregunta!
Echemos un vistazo a los diferentes componentes:
1. Si el revestimiento es opaco (es decir, no se puede ver la placa ungueal debajo), entonces debes retirarlo después de unas 3 semanas. Esto es para poder controlar la salud de la uña y asegurarte de que no está ocurriendo nada que no puedas ver. Si el revestimiento es transparente, no es necesario, y un relleno estará bien.
2. No hay problema en limarla, pero el método más seguro es eliminar la mayor parte de la capa pero dejar una capa muy fina sobre la uña. Luego puedes remojarla, lo que te llevará unos instantes.
3. La acetona es un disolvente por lo que es secante, pero es la más rápida y eficaz. Existen quitaesmalte con ingredientes añadidos que compensan el efecto secante en cierta medida. O puedes poner una barrera en la piel si está muy seca.
4. Para evitar un remojo excesivo (para clientes con piel seca o irritada), podrías aplicar una capa transparente, quizás un ‘builder’ fino, sobre la capa base, aplicar el color sobre esta y solo limar el color.
Básicamente, ¡evite a toda costa dañar la lámina ungueal!


