Cáncer de piel y lámparas UV: Responsabilidad profesional y seguridad del cliente
Recibimos esta consulta con mucha frecuencia: ¿Es seguro meter las manos o las uñas en una lámpara de uñas después de haber sido diagnosticado con cáncer de piel de melanoma maligno? Esta es una pregunta crítica que plantea consideraciones importantes sobre la responsabilidad profesional y la seguridad del cliente.
Los clientes diagnosticados con cáncer de piel tienen una condición médica y su médico debe determinar si esto es seguro o peligroso para su paciente. La decisión del médico se basaría en el historial médico de los pacientes. NO creo que esta sea una decisión que un profesional de uñas deba tomar nunca, porque es una elección médica, no cosmética.
Gestionar las peticiones de los clientes: Respetar el juicio profesional y las normas de seguridad
¿Y si el “paciente” quiere ser un cliente de uñas y insiste en que realices los servicios? Eso es un poco más difícil de responder. Por favor, comprende esto, un cliente NO puede renunciar a su derecho a recibir un servicio seguro. En otras palabras, un cliente no puede permitirte hacer algo que vaya en contra de tu juicio profesional, si crees que sería perjudicial, de alto riesgo o potencialmente peligroso. El cliente NO siempre tiene la razón.
Prioridad a la seguridad del cliente
Consultar a los profesionales sanitarios para tomar decisiones informadas
Como profesional, siempre eres responsable de trabajar de forma segura y proteger la salud del cliente. Por lo tanto, si existe una condición insalubre, debes rechazar el servicio. Mi conjetura es que la mayoría de los médicos, por exceso de precaución, probablemente desaconsejarían la exposición a las lámparas de uñas UV. Pero algunos pueden recomendar proteger la mano con una cubierta o loción con SPF. O un protector de manos/guante desechable con escudo UV puede ser extremadamente efectivo para bloquear casi toda la exposición UV. Es por eso que siempre es muy importante involucrar al médico cuando los clientes toman este tipo de decisiones.
No te saltes al médico, recuerda que estás trabajando con su paciente, ya no es solo tu cliente.










